Existen diversos tipos de comprimidos, los cuales se diferencian por su método de fabricación y la vía de administración.
Por método de fabricación
- Comprimidos convencionales o no recubiertos: Son la forma más común, creada por compresión de gránulos sin una capa adicional. Pueden ser monocapa o multicapa.
- Comprimidos recubiertos: Llevan una capa exterior protectora para:
- Proteger el fármaco de factores externos como el aire, la luz y la humedad.
- Enmascarar olores y sabores desagradables.
- Mejorar la apariencia y durabilidad del comprimido.
Por vía de administración
- Comprimidos efervescentes: Se disuelven en agua antes de ser consumidos y tienen una absorción más rápida, lo que acelera su efecto.
- Comprimidos masticables: Están diseñados para ser triturados con los dientes, lo que facilita su administración en personas con problemas para tragar. Al romperse rápidamente, se pueden absorber con mayor velocidad en el estómago e intestinos.
- Comprimidos bucales: Diseñados para una acción local en la boca y la garganta, como en el caso de infecciones bucofaríngeas.
- Comprimidos sublinguales: De tamaño pequeño para ser colocados debajo de la lengua, donde se disuelven y se absorben rápidamente en el torrente sanguíneo, evitando el paso por el hígado.
- Comprimidos vaginales: Se insertan en la vagina para una acción localizada.
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